Trump dice que solo monitorea la elección en Brasil después de castigar al país por el juicio a Bolsonaro

Donald Trump dijo este domingo que su gobierno sigue la segunda vuelta presidencial en Brasil, pero evitó decir a quién apoya. Al salir de la Casa Blanca, los periodistas le preguntaron si respalda al senador Flávio Bolsonaro, del Partido Liberal, o al presidente Luiz Inácio Lula da Silva, del Partido de los Trabajadores. “No quiero meterme en eso, pero estamos monitoreando”, respondió. Tras la primera vuelta, en la que Flávio obtuvo 47% de los votos y Lula 45%, Trump había calificado el resultado del senador como una victoria muy grande.

Esa distancia pública contrasta con lo que su gobierno ha hecho con Brasil. En 2025, Trump impuso un arancel de 50% a los productos brasileños y lo vinculó de manera explícita al juicio contra Jair Bolsonaro, al que llamó cacería de brujas. Jair Bolsonaro, padre del candidato, fue condenado a 27 años de prisión por planear un golpe de Estado. Ese mismo año, el Departamento de Estado, que encabeza Marco Rubio, revocó la visa del ministro del Supremo Tribunal Federal Alexandre de Moraes, responsable de la investigación, y el Departamento del Tesoro lo sancionó.

El sábado se publicó una investigación basada en testimonios de diez funcionarios y exfuncionarios estadounidenses. Según esos testimonios, dos funcionarios del Departamento de Estado habrían encabezado una campaña para devolver a los Bolsonaro al poder. Primero habrían instruido a los diplomáticos en Brasil que la política de Washington era restituir a Jair Bolsonaro. Tras su condena, habrían pedido al personal de la embajada evitar el contacto con otros candidatos conservadores. La Casa Blanca declinó comentar y remitió las preguntas al Departamento de Estado. Rubio se limitó a decir, después de la primera vuelta, que la segunda ronda era esperada y que habría que ver cómo se desarrollaba.

En octubre de 2025, en cambio, Trump no ocultó su preferencia en la elección legislativa de Argentina. Recibió a Javier Milei en la Casa Blanca y condicionó un rescate de 20 mil millones de dólares a su triunfo. “Si pierde, no vamos a ser generosos con Argentina”, dijo entonces. Su gobierno también respaldó abiertamente a candidatos de derecha en Honduras y Colombia. En el caso de Brasil, un asesor de la Casa Blanca explicó la abstención como una decisión estratégica. Analistas consideran que un apoyo explícito a Flávio habría favorecido a Lula, quien durante la campaña acusó a Washington de querer interferir en la elección.

En Argentina, Trump anunció antes de la votación qué resultado quería y qué costaría contrariarlo. En Brasil guardó silencio en público. Mientras tanto, según funcionarios de su propio gobierno, el Departamento de Estado habría trabajado para inclinar la elección a favor de Flávio Bolsonaro.

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