- La Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJCDMX) investiga el feminicidio de Carolina Flores, joven de 27 años y exreina de belleza, ocurrido el pasado 15 de abril en la alcaldía Miguel Hidalgo
La muerte de Carolina Flores, originaria de Baja California, se registró la noche del miércoles dentro de un departamento en la colonia Polanco III Sección.
La investigación comenzó como homicidio doloso y no bajo el protocolo de feminicidio, a pesar de que la víctima presentaba una herida de bala en la cabeza y signos de violencia de género.
Entorno familiar bajo la lupa de la Fiscalía
La investigación avanza con la atención puesta en el círculo cercano. Según datos incorporados a la carpeta de investigación, la suegra de Carolina, identificada como Erika María —quien fuera aspirante a regidora en Ensenada—, es señalada como presunta responsable.
Ella y su hijo Alejandro, esposo de Carolina, se encontraban en el inmueble al momento del ataque.
El departamento donde ocurrió el asesinato se ubica en la calle Luis González Urbina, esquina con Avenida Edgar Allan Poe, una de las zonas con mayor vigilancia en la CDMX.
Aunque paramédicos acudieron tras el reporte de emergencia, solo pudieron constatar el deceso de la joven por un impacto de arma de fuego.
Retraso en la denuncia y fallas en el protocolo
Pese a que fue asesinada el miércoles 15, la investigación inició hasta el otro día, ya que Alejandro se presentó ante el Ministerio Público hasta el jueves 16 de abril. Este lapso de horas sin explicación acrecienta las dudas sobre una posible alteración de la escena o encubrimiento, cuestionando por qué se esperó tanto tiempo para dar aviso a las autoridades.
Colectivos como Diamantina Rosa, donde colabora la madre de la víctima, se han movilizado bajo la consigna “Exigimos verdad y justicia. No habrá silencio ni olvido”. Asimismo, comunidades de la Preparatoria Benito Juárez y el Colegio El Tesoro del Saber han manifestado su luto.
Hasta el momento, no existen personas detenidas. El testimonio del guardia de seguridad del edificio, quien afirmó no haber escuchado detonaciones ni movimientos anómalos, acentúa el misterio en torno a lo ocurrido en el departamento de Polanco.
Colectivos feministas en Ensenada y la Ciudad de México mantienen la presión social para evitar que el nombre de Carolina Flores se convierta en una cifra más de la impunidad.


