Murió junto a 20 perros que rescató: investigan feminicidio en Aguascalientes

Elvia Ramírez dedicaba su vida a rescatar animales en situación de abandono. Hoy, la Fiscalía investiga como feminicidio el incendio que terminó con su vida y la de al menos 20 perros que estaban bajo su cuidado.

La violencia feminicida volvió a cobrar una vida en México. Esta vez, la víctima fue Elvia Ramírez Loera, una rescatista de animales del municipio de Calvillo, Aguascalientes, quien murió tras un incendio provocado presuntamente por su pareja dentro de la casa que también funcionaba como refugio para decenas de perros.

La Fiscalía General del Estado de Aguascalientes informó que Pedro “N” fue detenido e imputado por el delito de feminicidio, luego de que las investigaciones apuntaran a que encerró a Elvia en una habitación, bloqueó las salidas de la vivienda y posteriormente prendió fuego al inmueble de manera intencional.

El ataque ocurrió durante la madrugada del 27 de julio, después de una discusión entre ambos.

Vecinos lograron sacar a Elvia del incendio y fue trasladada de emergencia a un hospital. Sin embargo, presentaba quemaduras de segundo y tercer grado en alrededor del 90% de su cuerpo, lesiones que finalmente le provocaron la muerte.

De acuerdo con información difundida por autoridades y reportes locales, antes de fallecer la mujer alcanzó a señalar a su esposo como el responsable de haber iniciado el incendio.

Un refugio convertido en escena del crimen

Además de la vida de Elvia, el incendio acabó con la de al menos 20 perros que permanecían bajo su resguardo.

La rescatista cuidaba alrededor de 60 animales que había rescatado de situaciones de abandono y maltrato. Para muchos de ellos, su casa era el único lugar seguro que habían conocido.

Los perros que sobrevivieron quedaron temporalmente bajo el cuidado de familiares y voluntarios, quienes buscan hogares para ellos con apoyo del Ayuntamiento de Calvillo.

La investigación continúa

La Fiscalía mantiene abierta la investigación por feminicidio, mientras Pedro “N” permanece en prisión preventiva.

El caso vuelve a poner sobre la mesa una realidad persistente: la violencia contra las mujeres no solo termina con sus vidas. También destruye los espacios de cuidado, las redes que construyen y el trabajo comunitario que muchas sostienen durante años. En este caso, un refugio para decenas de animales terminó convertido en la escena de un presunto feminicidio.

Scroll al inicio