FGR abre investigación penal por derrame de petróleo en Veracruz y Tabasco

Tras el derrame de petróleo ocurrido hace una semana, la presidenta Claudia Sheinbaum confirmó la apertura de un proceso penal. Actualmente, el hidrocarburo impacta a más de 40 localidades en el golfo de México.

El desastre ambiental que afecta las costas del Golfo de México ha entrado en una nueva fase crítica. Este lunes, la presidenta Claudia Sheinbaum informó en la mañanera del pueblo que la Fiscalía General de la República (FGR) ya se encuentra investigando el derrame de petróleo que ha contaminado gran parte de las costas de Veracruz y Tabasco.  Según la mandataria, el caso ya no se limita a una contingencia ambiental, sino que se ha tipificado como un delito penal.

Un incidente de terceros

Inicialmente el derrame se atribuyó a Pemex, sin embargo. La presidenta Claudia Sheinbaum y la gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle, han aclarado que Pemex no es el responsable directo. Las investigaciones preliminares apuntan a que el derrame fue provocado por un buque de una empresa petrolera privada que realizaba trabajos de exploración y explotación frente a las costas de Tabasco, específicamente en la zona de Sánchez Magallanes.

Este barco opera bajo contratos otorgados en administraciones pasadas y no trabaja directamente para la petrolera estatal. El hidrocarburo fue arrastrado hacia el noroeste por las corrientes marinas y los vientos del norte, extendiendo la contaminación a lo largo de más de 230 kilómetros de litoral.

Un desastre que se extiende

De acuerdo con informes recientes, el hidrocarburo se ha extendido a 42 localidades del estado de Veracruz, afectando no solo el ecosistema marino, sino también la economía local y el turismo. Entre las playas más afectadas se encuentran destinos clave donde las manchas negras de crudo han cubierto la arena, imposibilitando la pesca y las actividades recreativas. Las autoridades estatales y brigadas de limpieza trabajan continúan trabajando. 

De “tragedia invisible” a crisis nacional

A mediados de marzo, las primeras señales del derrame fueron calificadas por expertos y organizaciones civiles como una “tragedia invisible”. Durante los primeros días, la falta de información oficial y la dificultad para monitorear la mancha en aguas profundas ocultaron la gravedad del impacto.

Sin embargo, el avance del crudo hacia la orilla ha hecho imposible ignorar el daño. El ecosistema de arrecifes, tortugas marinas y diversas especies de peces enfrentan un riesgo letal. Para los habitantes de la zona, el olor a gas también dificultó las actividades diarias. 

La postura del Gobierno

En su conferencia matutina, Sheinbaum fue enfática al señalar que se llegará hasta las últimas consecuencias para determinar la responsabilidad del incidente. Aunque no se han señalado nombres específicos de empresas o funcionarios en esta etapa de la investigación de la FGR, la determinación de un “delito penal” sugiere negligencia grave o la omisión de protocolos de seguridad esenciales.

“Ya hay una investigación, ya hay delito penal por el caso”, afirmó la presidenta, subrayando que la prioridad ahora es contener el daño y asegurar que los responsables paguen por el saneamiento y la reparación del daño a las comunidades afectadas.

La emergencia continúa activa y se espera que en las próximas horas se den a conocer más detalles sobre el origen exacto del derrame y el plan de remediación a largo plazo para las costas de Veracruz y Tabasco.

Petróleos mexicanos vía X

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