- La UEFA que encabeza Aleksander Ceferin acusa al presidente de la FIFA de mala gestión financiera; Infantino habría buscado vender a inversores privados los ingresos futuros de la Copa del Mundo y otras competencias internacionales por 25 mil millones de dólares
La Unión de Asociaciones Europeas de Fútbol (UEFA) que preside Aleksander Ceferin, alista una denuncia penal ante tribunales suizos contra Gianni Infantino, presidente de la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA).
La organización europea acusa al directivo de presunta mala gestión financiera relacionada con un plan fallido para comercializar los derechos de las principales competencias internacionales.
TAMBIÉN LEE: ¿El fin de Gianni Infantino? Europa rompe con la FIFA tras tentativa de vender el Mundial al capital privado
UEFA contra Gianni Infantino
De acuerdo con ESPN, la acción legal se centra en el intento de Infantino por vender a inversores privados las ganancias futuras de la Copa del Mundo y el Mundial de Clubes.

La operación contemplaba transferir estos activos por un monto estimado en 25 mil millones de dólares a un consorcio internacional.
El presidente de la UEFA, Aleksander Ceferin, lidera la ofensiva legal bajo el argumento de que el titular de la FIFA habría actuado fuera de los estatutos del organismo rector del fútbol mundial al negociar de manera unilateral y sin el consenso del Consejo de la FIFA.
“Hemos documentado irregularidades procedimentales graves; este tipo de decisiones no pueden tomarse a espaldas de las confederaciones que sostienen el fútbol mundial”, señaló Ceferin en declaraciones previas sobre la falta de transparencia en la administración de Infantino.
El plan de privatización de Infantino
El conflicto tiene su origen en 2018, cuando Gianni Infantino presentó una propuesta para crear nuevas competiciones y ceder los derechos comerciales de las mismas —junto con parte de los ingresos del Mundial— a un grupo de inversores liderado por el conglomerado japonés SoftBank.
El acuerdo pretendía asegurar una inyección de capital inmediata a cambio del control sobre la comercialización de los torneos durante un periodo extendido.
La iniciativa encontró resistencia inmediata por parte de la UEFA y diversos clubes europeos, quienes advirtieron que el modelo comprometía la estabilidad financiera del fútbol internacional a largo plazo.
Ante el bloqueo de las confederaciones, la FIFA se vio obligada a retirar la propuesta; sin embargo, las secuelas de las negociaciones motivaron la actual ofensiva legal de la UEFA.


