- El excandidato presidencial del PAN, Ricardo Anaya, regresó a México tras permanecer autoexiliado en Estados Unidos desde 2019. Su retorno a la escena pública nacional responde a evitar responder ante las autoridades por acusaciones de corrupción e ilícitos financieros
El excandidato presidencial del Partido Acción Nacional (PAN), Ricardo Anaya Cortés, está acusado por actos de corrupción y pese a su fuero como senador aún tiene pendientes con la justicia mexicana.
En agosto de 2024 regresó a México tras permanecer autoexiliado en Estados Unidos desde 2019.
Su retorno a la escena pública nacional respondió a un objetivo puntual: asumir el cargo de senador de la República para obtener fuero constitucional y evitar responder ante las autoridades por acusaciones de corrupción e ilícitos financieros.
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Tras su derrota en las elecciones presidenciales de 2018 frente a Andrés Manuel López Obrador, Anaya trasladó su residencia al extranjero.
Ricardo Anaya hace crecer su fortuna en el autoexilio
Durante ese periodo fuera del país, la controversia sobre el crecimiento exponencial del patrimonio de su familia política, valuado en varios cientos de millones de pesos, continuó bajo el escrutinio público y judicial.

En agosto de 2021 realizó una breve visita a México; sin embargo, el 23 de ese mismo mes —fecha en que la Fiscalía General de la República (FGR) solicitó una orden de presentación para que compareciera ante un juez en el Reclusorio Norte—, el panista abandonó nuevamente el territorio nacional con rumbo a Estados Unidos.
La FGR formuló imputaciones en su contra por los delitos de lavado de dinero, enriquecimiento ilícito y asociación delictuosa.
Entre las líneas de investigación, Anaya fue señalado por su presunta vinculación en una red de sobornos a legisladores para aprobar la Reforma Energética durante el sexenio de Enrique Peña Nieto, señalamientos derivados de las declaraciones emitidas por el exdirector de Pemex, Emilio Lozoya Austin.
Anaya negó en repetidas ocasiones haber recibido dichos pagos, pero en lugar de enfrentar las acusaciones, prefirió nuevamente autoexiliarse.
No fue sino hasta agosto de 2024 cuando Ricardo Anaya volvió formalmente a México. Lo hizo con una finalidad: obtener fuero como senador y no responder a las acusaciones por actos de corrupción.
Rindió protesta como senador el 1 de septiembre de 2024, garantizando con ello la inmunidad procesal.
Con su retorno concluyeron seis años de ausencia e inasistencia judicial, periodo durante el cual se mantuvo en el centro del debate el origen de una fortuna familiar acumulada que supera los 700 millones de pesos.

Crecimiento patrimonial de Ricardo Anaya y su familia
El crecimiento patrimonial de su entorno familiar y de su esposa, Carolina Martínez Franco, contrasta con la trayectoria de Anaya en la función pública, la cual inició a los 24 años de edad en 2003 como secretario particular del entonces gobernador de Querétaro, Francisco Garrido Patrón.
Desde ese cargo y a lo largo de su ascenso como diputado federal y dirgente partidista, se consolidó una red de negocios e inversiones inmobiliarias vinculadas a sus allegados.
Cabe destacar que el monto estimado de la fortuna familiar no proviene únicamente de deducciones periodísticas; la cifra de 700 millones de pesos quedó asentada en un avalúo oficial dentro del juicio civil que el propio Anaya promovió para desmentir los hallazgos documentados por El Universal, litigio que el legislador perdió en tribunales.
La expansión del conglomerado inmobiliario
Las investigaciones y registros patrimoniales revelan que la familia política de Ricardo Anaya pasó de poseer cuatro empresas en 2003 a un total de 17 firmas en 2017, según constancias del Registro Público de la Propiedad de Querétaro. Paralelamente, constituyeron un portafolio de al menos 33 bienes inmuebles y desarrollos comerciales.
Entre las adquisiciones documentadas destacan:
- Plaza Juriquilla y Conjunto Santiago: Terrenos comprados desde 2008 donde operan locales comerciales, empresas como Cintla, S.A. de C.V. e instalaciones del Instituto Electoral del Estado de Querétaro.
- Hotel Madero y Plaza Revolución: Inmuebles adquiridos por familiares cercanos mediante sociedades como Gromacen, S.A. de C.V. (por 8.5 millones de pesos) durante el paso de Anaya por la Subsecretaría de Planeación Turística Federal.
- Terreno de Pirabosco, S.A. de C.V.: Predio adquirido por 16.6 millones de pesos mientras Anaya se desempeñaba como diputado federal.
- Residencia de Alapas, S.A. de C.V.: Propiedad con un valor de 14 millones de pesos.
Asimismo, figuran participaciones en empresas e inmuebles arrendados a firmas internacionales y nacionales como Church’s Chicken, Autopartes NAPA y Scorpion Abarrotes, además de predios de alta plusvalía en la zona de Álamos y la avenida Corregidora.
El caso Manhattan Master Plan y la nave industrial
Uno de los expedientes centrales gira en torno a la venta de una nave industrial en el Parque Tecnológico Innovación Querétaro (en el municipio de El Marqués) a través de la empresa familiar Juniserra, S. de R.L.
La compradora, Manhattan Master Plan Development, fue objeto de investigación cuando se comprobó que su domicilio fiscal registrado (Senda de Carruaje número 90/97, en la colonia Milenio III) correspondía originalmente a un terreno baldío.
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Entre las propiedades personales reportadas por Anaya ante las autoridades figuran además una residencia en el Club Campestre de Querétaro (Circuito Club Campestre 7-C), manifestada como una donación de su madre, así como otro inmueble contiguo (lote A-404) a nombre de su esposa, Carolina Martínez Franco, también asentado bajo el concepto de donación materna.


