- A través del programa “Vivienda para el Bienestar”, los gobiernos federal y estatal sumaron esfuerzos para eliminar el costo de permisos y licencias, abaratando el acceso a un hogar digno para trabajadores de bajos ingresos.
- Además de la construcción masiva, el INFONAVIT anunció la reestructuración de más de 130 mil créditos impagables en el estado y la liberación gratuita de hipotecas, otorgando certeza jurídica a las familias.
En un movimiento sin precedentes para combatir el rezago habitacional, Puebla se perfila como una de las entidades con mayor potencial inmobiliario social del país tras el anuncio de la construcción de cerca de 75 mil casas mediante el programa federal “Vivienda para el Bienestar”. Durante un encuentro que materializó la sinergia entre los tres órdenes de gobierno, el mandatario estatal, Alejandro Armenta Mier, refrendó su total alineación con el proyecto de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo. Para garantizar que estas viviendas —que contarán con todos los servicios, transporte, escuelas y hospitales— lleguen a manos de quienes perciben entre uno y dos salarios mínimos, el gobierno de Puebla se comprometió a aportar suelo, infraestructura y a exentar el cobro de permisos y licencias, abaratando drásticamente los costos de desarrollo para la base trabajadora.
La magnitud de esta cruzada fue detallada por los representantes de las dependencias federales a cargo de la estrategia nacional. José Iracheta Carroll, subsecretario de la SEDATU, precisó que la asignación de 75 mil acciones para Puebla es una pieza clave dentro de la ambiciosa meta sexenal de edificar 1.8 millones de hogares y regularizar de forma masiva los predios en todo México. En paralelo, Octavio Romero Oropeza, director general del INFONAVIT, reveló que la dependencia no solo se enfocará en financiar nuevas construcciones a precios accesibles, sino en sanear el pasado crediticio de los trabajadores. En el estado, esto se ha traducido en la resolución de más de 130 mil créditos considerados “impagables” y el avance en la liberación gratuita de miles de hipotecas, poniendo fin a la asfixia financiera que por años mermó el patrimonio de los derechohabientes.
Más allá de las estadísticas y los tabiques, la estrategia busca transformar de raíz la calidad de vida de los sectores más vulnerables, un esfuerzo calificado por Armenta Mier como un acto innegable de justicia social. Al cierre de la jornada, que contó con el respaldo del alcalde capitalino, José Chedraui Budib, para agilizar el desarrollo urbano municipal, las políticas públicas tomaron rostro humano con entregas directas. Ciudadanos como Aline Luyando Frías recibieron las llaves y beneficios de sus nuevas viviendas, mientras que otros poblanos, como Eladio Aguirre y Marco Antonio Gómez, obtuvieron los documentos que acreditan la cancelación de sus hipotecas y la solución definitiva a sus deudas, demostrando que en Puebla el derecho a la vivienda y la certeza jurídica han dejado de ser un privilegio.


