- La movilización llegó a Casa Jalisco para exigir agua limpia en los hogares. Policías utilizaron chorros de agua a presión y gas lacrimógeno; reportes periodísticos contabilizaron 39 personas detenidas y al menos 59 heridas
La marcha para exigir agua limpia en Guadalajara terminó este domingo 11 de octubre con enfrentamientos entre manifestantes y policías antimotines frente a Casa Jalisco, residencia oficial del gobernador Pablo Lemus.
Los elementos de seguridad utilizaron chorros de agua a presión y gas lacrimógeno para replegar a quienes protestaban por la mala calidad del suministro en sus hogares.
La movilización partió de la Glorieta de La Minerva y avanzó hacia Casa Jalisco, donde habitantes de la Zona Metropolitana de Guadalajara exigieron una solución a la crisis del agua turbia, con malos olores y sedimentos que denuncian desde hace meses.
Durante la protesta se escucharon consignas como “¡El agua es un derecho, no un negocio!”, “¡Lemus tiene miedo!” y “¡Queremos agua, no represión!”.
Cuando los policías lanzaron chorros de agua con mangueras para dispersar a las personas, algunas respondieron con la frase: “¡Esa agua limpia no se ve en mi casa!”, en referencia al líquido que reciben en sus viviendas.
Marcha por agua sucia en Guadalajara deja detenciones y personas heridas
La intervención policial elevó la tensión en las inmediaciones de Casa Jalisco. El despliegue de antimotines ocurrió después de que un grupo de inconformes comenzó a derribar las vallas metálicas que protegían el inmueble. La jornada dejó personas detenidas y lesionadas.
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Las autoridades reportaron 39 detenciones y al menos 59 personas heridas, entre ellas manifestantes y agentes policiales.

¿Por qué protestan por el agua sucia en Guadalajara?
La crisis se agravó durante 2026, cuando aumentaron los reportes ciudadanos sobre el agua que sale de las llaves de sus hogares en condiciones que consideran inadecuadas para su uso cotidiano.
El Sistema Intermunicipal de los Servicios de Agua Potable y Alcantarillado (SIAPA) atribuyó las anomalías recientes al agua procedente de la presa Las Pintas, distribuida a través del sistema antiguo de abastecimiento de Chapala. El organismo anunció trabajos en la planta potabilizadora de Miravalle y en las líneas de distribución para mejorar la calidad del líquido.
Ante la emergencia, el gobernador Pablo Lemus anunció que dejarían de utilizarse fuentes de abastecimiento vinculadas con el problema, una medida que podría reducir el suministro durante al menos seis meses. También se planteó la construcción de un nuevo acueducto para atender las deficiencias del sistema.
Mientras las autoridades anuncian medidas, las personas que participaron en la marcha exigen una solución que garantice agua limpia y de calidad en sus hogares, además de respuestas sobre las causas de la crisis.


