- El macrocomplejo fusiona industria, ciencia y bienestar social, albergando desde la fábrica de baterías para el vehículo eléctrico nacional Olinia hasta laboratorios de transferencia tecnológica.
- En alianza con la BUAP y el IPN, el proyecto impulsa innovaciones con impacto directo, como una silla de ruedas neuronal y un suplemento proteico de amaranto poblano a bajo costo.
Con la firme convicción de transformar el conocimiento científico en prosperidad compartida, el gobernador Alejandro Armenta Mier consolidó la “Capital de la Tecnología y Sostenibilidad”, un ecosistema que posiciona a Puebla como el principal polo de innovación industrial de México. En perfecta alineación con la visión de soberanía tecnológica impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, este macroproyecto democratiza el acceso a soluciones avanzadas mediante una alianza estratégica sin precedentes entre el Gobierno del Estado, el sector productivo y referentes académicos como la BUAP y el IPN. El objetivo trazado por la administración estatal es claro: potenciar la vocación de la entidad para convertirla en el motor del desarrollo tecnológico con sentido humano.
La magnitud de este centro estratégico trasciende el discurso para materializarse en infraestructura de alto impacto. De acuerdo con las autoridades estatales, el complejo ya opera una fábrica de paneles solares y se prepara para albergar las nacientes industrias del “Café Bienestar” y “Maíz del Bienestar”, así como la planta de baterías de litio que nutrirá al vehículo eléctrico Olinia. Más allá de las naves industriales, el espacio se erige como un polo de desarrollo integral que incluye más de mil 160 viviendas en construcción por parte de la CONAVI y el Infonavit, infraestructura de salud mediante el IMSS-Bienestar, parques metropolitanos y un robusto clúster educativo encabezado por el Centro de Especialización de Recursos Humanos de Alto Nivel (CERHAN).
El verdadero corazón de esta Capital de la Tecnología radica en su Oficina de Transferencia, donde las áreas de prototipado e innovación convierten las investigaciones en productos que mejoran la calidad de vida. Muestra del talento impulsado en este ecosistema es el desarrollo de una silla de ruedas controlada por interfaces neuronales, así como la creación de un innovador atole a base de amaranto poblano. Este suplemento, actualmente en validación por Cofepris, aportará 22 gramos de proteína por un costo aproximado de 18 pesos, diseñado especialmente para fortalecer la nutrición de los adultos mayores, demostrando que en Puebla la vanguardia científica y la justicia social avanzan en la misma dirección.


