- La Fiscalía General de la Nación, en coordinación con las autoridades venezolanas, reportó avances en la investigación por la muerte de Yulixa Toloza; la mujer, de 52 años, había desaparecido tras someterse a un procedimiento estético en un centro clandestino al sur de Bogotá
El 13 de mayo, Yulixa Consuelo Toloza, de 52 años, entró a un establecimiento en el sur de Bogotá para hacerse una lipólisis láser.
Lo último que se supo de ella, antes de que su cuerpo sin vida fuera hallado días después en una carretera de Apulo, Cundinamarca, quedó registrado en video por una amiga en donde las cámaras de seguridad mostraron a dos hombres sacándola del lugar para después subirla a un carro que apareció días después abandonado.
Los presuntos culpables
La primera captura sobre los culpables de la muerte de Yulixa fueron Eduardo David “N”, el presunto cirujano, y María Fernanda “N”, dueña del negocio. Funcionarios adscritos a la Dirección de Investigaciones de la Policía Internacional (Interpol) lograron la detención del cirujano. Aunque las primeras hipótesis señalaban a Eduardo David “N” como un ciudadano sin formación profesional en medicina que ejercía oficios de barbería, las consultas en las bases de datos oficiales de Venezuela rectificaron su situación jurídica. Los registros estatales confirmaron que Ramos se encuentra inscrito formalmente como médico cirujano. Con este reporte, el enfoque de la indagación penal pasa de la suplantación de funciones a la presunta mala praxis médica en concurso con el delito de desaparición forzada.

El 20 de mayo de 2026 se llevó a cabo la audiencia tras la captura de Jesús Alberto “N” y Kelvis Daniel “N”, dos ciudadanos venezolanos acusados de desaparecer el automóvil en el que fue trasladada Yulixa Toloza. Durante la diligencia, la Fiscalía detalló que el vehículo es un Chevrolet Sonic gris, de placas UCQ-340, propiedad de María Fernanda “N”, dueña del centro estético donde se operó la víctima.
“Jesús Alberto Hernández establece que recibió aproximadamente la suma de $800.000, entregados a través de un familiar (…), que correspondían a gastos de transporte, alimentación y hospedaje para realizar la diligencia encomendada”, explicó la fiscal.
Frente a estos cargos, los ciudadanos Kelvis Daniel Sequeira Delgado y Jesús Alberto Hernández Morales son objeto de investigación por los delitos de encubrimiento por favorecimiento, así como por la alteración y ocultamiento de elementos materiales probatorios.
Mensajes de texto examinados en la investigación
El análisis técnico de los dispositivos de comunicación aportó indicios clave sobre el comportamiento de los implicados tras el fallecimiento de la Yulixa. Según el expediente, el 16 de mayo María Fernanda “N”, propietaria del establecimiento, intercambió mensajes con un familiar en los que daba instrucciones precisas para el desplazamiento:
“Tapabocas y cuidado. Miren bien para todos los lados primero”, decía en uno de los mensajes.
Asimismo, la Fiscalía evidenció conversaciones de un tercero identificado como Hernández, quien preguntó: “¿Ya encontraron lo que se te perdió?”, a lo que Delgado respondió de forma negativa en referencia al paradero del cuerpo de la víctima.
Los imputados permanecerán bajo custodia judicial mientras las autoridades colombianas formalizan ante el gobierno de Venezuela la solicitud de extradición de María Fernanda “N” y Eduardo David Ramos, capturados en el país vecino.


