Claudia Tacoronte Aguilera tenía 21 años y llevaba apenas un mes estudiando en México. Fue asesinada en Cuautla y, aunque una de las primeras versiones apunta a un posible asalto, la Fiscalía de Morelos investiga su muerte bajo el protocolo de feminicidio.
Claudia Tacoronte Aguilera llegó de España a México para realizar una estancia académica. Tenía 21 años, estudiaba en la Universidad de Granada y cursaba un intercambio en la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM). Este fin de semana fue asesinada con un arma blanca en Cuautla.
La Fiscalía General del Estado de Morelos abrió la investigación con perspectiva de género y bajo el protocolo de feminicidio, mientras intenta reconstruir exactamente qué ocurrió en las inmediaciones de la Casa de la Cultura de Cuautla, donde se celebraba la Fiesta Nacional de la Planta Medicinal.
Y ese punto importa: que exista una versión preliminar sobre un posible asalto no significa que deba descartarse la investigación como feminicidio.
¿Qué se sabe del asesinato de Claudia Tacoronte?
Las primeras versiones sobre el crimen todavía no coinciden.
Una señala que Claudia habría sido interceptada y atacada durante un supuesto asalto dentro de la Casa de la Cultura. Otra apunta a que un hombre armado la persiguió en la vía pública y que ella intentó refugiarse en el recinto, donde finalmente fue alcanzada y agredida.
Claudia murió en el lugar a consecuencia de las heridas.
La Fiscalía Especializada en Atención al Delito de Feminicidio analiza videos de vigilancia, testimonios y otros indicios para establecer la secuencia del ataque e identificar a quien o quienes resulten responsables.
Por ahora, hablar de un asalto como explicación definitiva sería adelantarse a una investigación que sigue abierta.
Investigar como feminicidio también es perspectiva de género
Que una muerte violenta de una mujer sea investigada inicialmente bajo el protocolo de feminicidio no significa que la autoridad ya haya determinado cuál fue el móvil.
Significa, precisamente, no cerrar demasiado pronto líneas de investigación que podrían revelar razones de género.
Durante años, asesinatos de mujeres han sido explicados inicialmente bajo otras etiquetas —robos, accidentes, suicidios o conflictos personales— antes de que las investigaciones revelaran otros contextos de violencia.
En el caso de Claudia, será la investigación la que determine qué ocurrió y bajo qué delito deberá judicializarse. La obligación de las autoridades, mientras tanto, es investigar su muerte con la debida diligencia y sin asumir de antemano una explicación que todavía no está probada.
Universidad de Granada exige justicia por Claudia
La Universidad Autónoma del Estado de Morelos condenó el asesinato y exigió una investigación “pronta, exhaustiva y sin impunidad”.
También la Universidad de Granada expresó su “firme repulsa y absoluta condena” por el asesinato de su estudiante y convocó a un minuto de silencio.
Claudia llevaba aproximadamente un mes en México. La universidad española se puso además en contacto con una veintena de estudiantes que actualmente realizan programas de movilidad en el país para ofrecerles apoyo psicológico y consular y evaluar su situación de seguridad.
El Consulado General de España en Ciudad de México también activó la asistencia consular y mantiene comunicación con las autoridades mexicanas.
Un intercambio universitario que terminó en un crimen
Claudia había viajado a México para estudiar. Su asesinato no debería quedar reducido a la narrativa de una “tragedia estudiantil” ni a una explicación apresurada sobre inseguridad.
Una mujer de 21 años fue asesinada y todavía no sabemos por qué.
La Fiscalía tiene ahora la responsabilidad de reconstruir lo ocurrido, investigar todas las líneas y determinar si existieron razones de género. Nombrar esa posibilidad desde el inicio no exagera el caso: evita descartarla antes de tener respuestas.
Porque antes de decidir qué fue el asesinato de Claudia Tacoronte, hay algo más básico que exigir: que se investigue hasta saberlo.


