- El proyecto social de Las Panas que acompaña a mujeres en situación de violencia busca recaudar fondos para encontrar una nueva sede luego de que el predio donde tiene su cafetería fue vendido para construir departamentos
La gentrificación puso en riesgo la continuidad de Las Panas, una panadería social que desde 2017 acompaña a mujeres en situación de violencia mediante talleres, capacitación y herramientas para fortalecer su autonomía económica.
En entrevista con La Audiencia, el colectivo señaló que busca una nueva sede luego de que vendieron el inmuebleubicado en Av. del Taller 24, en la alcaldía Cuauhtémoc de la CDMX, donde realiza sus actividades, para convertirlo en un desarrollo habitacional.
“Por la gentrificación vendieron el predio donde nosotras tenemos nuestra cafetería”, explicó Gabriela, integrante de Las Panas, quien detalló que actualmente buscan un lugar donde puedan continuar con sus talleres, la producción de pan y el acompañamiento comunitario.
Ante esta situación, el colectivo lanzó la campaña “El pan de cada día, resistir al desplazamiento desde y con la comunidad”, cuyo objetivo es recaudar fondos y conseguir un espacio donde puedan mantener el proyecto.
“Estamos buscando un lugar establecido, ya que por la gentrificación vendieron el predio donde nosotras tenemos nuestra cafetería y estamos buscando un lugar donde podamos hacer nuestros talleres y seguir con nuestra asociación”.
Una red de apoyo para mujeres
Las Panas nació en 2017 como una asociación que utiliza la elaboración de pan artesanal como una herramienta de acompañamiento para mujeres que han vivido violencia, ya que mediante esta actividad el colectivo ofrece capacitación y busca generar alternativas económicas para sus participantes.
“Nosotras ayudamos a las mujeres en situación de violencia y las apoyamos en su economía enseñándoles a hacer pan y darles cursos acerca de violencia de género”, explicó Gabriela.
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El proyecto brinda cursos gratuitos y otros con una cuota económica que ajustan de acuerdo con la situación de cada participante. “Les enseñamos a hacer el pan para que estas mujeres también tengan su autonomía económica, ya que en situaciones de violencia ellas buscan esa libertad”.
Asimismo, el proyecto se sostiene con el trabajo de mujeres que participan en diferentes actividades.
“Somos puras mujeres las que trabajamos y somos aproximadamente unas 10 o 15 personas las que mantenemos todo el proyecto”
Para sus integrantes, encontrar una nueva sede no significa únicamente recuperar un local, sino mantener una red de acompañamiento construida durante años.

Gentrificación amenaza espacios comunitarios
El caso de Las Panas ocurre en medio de los cambios urbanos que atraviesan distintas zonas de la Ciudad de México, donde habitantes, comercios y proyectos comunitarios enfrentan dificultades para permanecer ante el incremento de rentas, vivienda y servicios.
Gabriela explicó que este proceso también impactó su vida personal, ya que tuvo que cambiar de vivienda debido al aumento de los costos en la zona.
“Yo también me tuve que desplazar del lugar donde yo vivía a un lugar más accesible. Por ejemplo, yo en donde vivía pagaba aproximadamente 6,000 pesos de renta. Ahorita ya están entre 8,000 y 15,000 pesos de renta”, relató.
Además, señaló que el incremento no solo se refleja en los alquileres, sino también en otros gastos cotidianos como la luz, agua y predial.
Para Gabriela, los procesos de transformación urbana dejan fuera a quienes durante años han formado parte de las comunidades. En el caso de Las Panas, explicó que las integrantes recibieron la notificación aproximadamente con un mes de anticipación y no tuvieron oportunidad de negociar su permanencia.
“Yo creo que a mucha gente nos afecta, incluyéndome, porque yo siento que ya no piensan en las demás personas que vivimos ahí”, expresó.
Las Panas busca mantener su acompañamiento a mujeres
Ante la necesidad de encontrar un nuevo espacio, Las Panas lanzó la campaña “El pan de cada día, resistir al desplazamiento desde y con la comunidad”, con la que busca el respaldo de la comunidad mediante donaciones, compra de productos y difusión del proyecto.
El objetivo es reunir recursos para conseguir una sede donde puedan continuar sus talleres, la elaboración de pan artesanal y el acompañamiento a mujeres y disidencias que han vivido violencia.
Gabriela aseguró que la prioridad del colectivo es mantener la labor social que dio origen al proyecto.
“Nuestra finalidad es seguir con el plan de ayudar a las mujeres en situación de violencia porque hay muchos casos que necesitan mucho apoyo y acompañamiento”.
Pan artesanal como herramienta de autonomía económica
Además de su labor comunitaria, Las Panas desarrolla una propuesta gastronómica basada en pan artesanal de masa madre, elaborado con productos de calidad y soltando a productores locales.
“Hacemos el pan artesanal y tratamos de que sean los mejores productos. Buscamos en el área de La Merced productores también, incluso aquí compañeros del mismo mercado son productores y ellos también nos apoyan con sus productos”, explicó.
El producto más solicitado es el pan de masa madre, aunque también cuentan con pan de caja de romero, hierbas finas, multigranos y baguettes. Entre sus productos y precios se encuentran:
- Pan multigrano: 90 pesos.
- Otros panes: 80 pesos.
- Presentación pequeña: 63 pesos.
- Roles: 40 pesos.
- Croissants: 43 pesos.
- Paquete surtido de galletas: 48 pesos
Para el colectivo, la venta de pan representa una oportunidad para que las mujeres que participan en el proyecto generen ingresos propios.
“Les enseñamos a hacer el pan para que estas mujeres también tengan su autonomía económica, ya que en situaciones de violencia ellas buscan esa libertad”.

¿Dónde encontrar y cómo apoyar a Las Panas?
Las personas interesadas pueden apoyar a Las Panas mediante donaciones, la compra de sus productos o difundiendo la campaña “El pan de cada día, resistir al desplazamiento desde y con la comunidad”.
Actualmente, sus productos pueden adquirirse de lunes a viernes, de 8:30 a 20:30 horas, y los sábados, de 9:00 a 15:00 horas, en su cafetería ubicada en Av. del Taller 24 (entrada por el 32), colonia Tránsito, alcaldía Cuauhtémoc.
Además, cuentan con puntos de venta en el Kiosco de Santa María la Ribera, frente al Museo de Geología, todos los jueves, y en el Mercado de la Tierra, afuera del Zoológico Los Coyotes, en Coyoacán, donde participan desde hace más de un año y medio todos los domingos de 9:00 a 15:30 horas. También cuentan con servicio a domicilio en un radio aproximado de dos kilómetros hacia zonas como avenida del Taller y el Metro Chabacano.
Para conocer más sobre la campaña, las formas de donar y apoyar al proyecto, consulta la información que comparte el colectivo en Instagram a través de @laspanasmx.


