- El periodista Héctor de Mauelón, en su columna En Tercera Persona de El Universal de ¿Qué pasó en el Grand Viure? detalla la trama tras el asesinato del tecladista Jonathan Samuel Meléndez, “Honas” y su familia en un departamento en el fraccionamiento Gran Viure en Atizapán, Estado de México
¿Qué pasó en el Grand Viure? Así, el periodista Héctor de Mauleón inició su columna En Tercera Persona publicada en El Universal en la que reconstruyó una parte de lo sucedido la tarde del 1 de septiembre de 2026 en un departamento del fraccionamiento Grand Viure en Bosque Esmeralda de Atizapán, Estado de México.
Esa tarde fue asesinado el tecladista y productor musical de Camilo Séptimo, Jonathan Samuel Meléndez Ochoa, “Honas”, junto con su esposa embarazada Ana Paola, de 35 años, su hija de tres años y una joven de 21 años, quien formaba parte del personal de servicio. El asesinato múltiple, sacudió a la opinión pública “por su extrema crudeza”.
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¿Qué pasó en el Grand Viure?
El periodista Héctor de Mauelón inició su columna con cuatro preguntas: ¿Qué pasó en el Grand Viure? ¿Por qué después de asesinar a cuatro personas y una mascota, sencillamente regresó a su casa? ¿Por qué su cómplice entregó en la puerta una licencia a su nombre? ¿Por qué se avisó a la fiscalía con tanto retraso?
Posteriormente describió los hechos:
“La cámara del elevador que lo llevó al departamento en el que iba a perpetrar la monstruosidad que había planeado, y que ayer sacudió como pocos con su extrema crudeza, muestra a Diego Sebastián Rosen Ferlini con lentes oscuros, una gorra, una chamarra negra y una mochila en la espalda. Dentro de esta llevaba cinta industrial plateada, cinchos negros, unos guantes, un desarmador plano y otro de cruz”.
El periodista Héctor de Mauleón describió que a las 17:24 del 1 de septiembre, Diego Sebastian Rosen Ferlini volteó a observar la cámara de seguridad. “No le importó dejar esa evidencia”.
Señaló De Mauleón que días antes le había ordenado a un cómplice, Gerardo Cisneros Bejarano, que fuera a una tienda a adquirir la cinta, los cinchos y los desarmadores. “Según Cisneros, le había dicho que iba a cobrar un dinero que le iban a pagar en criptomonedas y que al cambiarlas “le daría una lana””.
Narró que Cisneros, ese día, recogió a Diego Sebastián Rosen en su casa de la colonia del Valle y lo llevó al fraccionamiento Grand Viure, en el Bosque Esmeralda de Atizapán.
“El chofer conducía un sedan gris plata. Al registrarse en la entrada entregó su licencia de conducir, que registraba un domicilio en Tecámac, Estado de México. Diego Sebastián Rosen se bajó del auto y le pidió que lo esperara.”

Investigaciones de la Fiscalía del Edomex
De acuerdo con De Mauleón, la Fiscalía del Estado de México cree que Rosen Fernlini había visitado aquel lugar varias veces y que se valió de la confianza del o los vigilantes para tener acceso al edificio al que el fundador de la banda mexicana Camilo Séptimo, Jonathan “Honas” Meléndez, se acababa de mudar en compañía de su esposa, Ana Paola, y sus dos hijos, una niña de tres años y un niño de seis.
Según las investigaciones de la Fiscalía mexiquense, el músico y Diego Sebastián Rosen Fernlini eran socios en distintos negocios de Airbnb: rentaban casas en Valle de Bravo, Acapulco, Cuernavaca y Tepoztlán, más de 40, y se habían asociado para construir también un grupo de cabañas que serían rentadas por medio de la plataforma. “Pero algo había salido mal. Los socios comenzaron a tener desacuerdos financieros”.
Hora del crimen, cerca de las 6:30 pm del 1 de septiembre
De acuerdo con lo publicado por el periodista Héctor de Mauleón, Diego Sebastián tenía denuncias por fraude en la renta de algunos inmuebles. “Esto se sabe porque, al llegar al edificio hacia las 6:30 de aquella tarde, el tecladista fue informado de que su amigo Sebastián lo estaba esperando en su departamento”.
Citó una fuente cercana a la investigación, quien indicó que Jonathan Samuel Meléndez había llegado en compañía de un amigo a las 6:30 de la tarde, y que al saber que Diego Sebastián Rosen estaba arriba le confesó: “Es mi socio, pero tengo problemas con él. Espérate, y si en 15 minutos no te hablo, llama a la policía”.
El testigo le confirmó al periodista que al cumplirse aquel plazo “envió un mensaje para preguntar si todo estaba bien. Que le contestaron “todo bien””.
“De acuerdo con el testigo, casi una hora más tarde el vigilante le dijo que el coche del socio “ya se está yendo”. Le llamó a “Honas” pero este ya no respondió. Arriba estaba una de las escenas más impactantes que es posible imaginar. “Para ponerse a llorar”, dijo uno de los investigadores”.

Fiscalía del Edomex llega horas después a la escena del crimen
De Mauleón publicó que fue el propio Diego Sebastían Rosen quien llamó a la policía y los agentes municipales de Atizapán y algunos elementos de la Guardia Nacional llegaron al fraccionamiento Gran Viure.
De acuerdo con el periodista, dicho reporte de lo ocurrido fue recibido en la Fiscalía del Estado de México hasta las 11 de la noche, es decir, unas 4 horas y media después de asesinaran al tecladista y su familia.
Los investigadores de la Fiscalía mexiquense al arribar al departamento de Gran Viure hallaron a Jonathan Samuel Meléndez Ochoa y a Ana Paola atados, amordazados con la cinta industrial, y con un disparo en la cabeza.
La niña de tres años también había sido asesinada, así como la joven empleada doméstica, de 21 años, que recibió un tiro en la espalda.
En el baño del departamento, con el hocico envuelto con cinta, estaba el cadáver de la mascota de la familia.
El otro hijo de la pareja, de solo seis años, salvó la vida porque logró esconderse bajo unas cobijas.
Asimismo, los vecinos aseguraron que no escucharon algo.
Tras el multihomicidio, el chofer llevó a Diego Sebastián a su casa de la del Valle y luego se fue a su casa. En esos mismos sitios fueron detenidos, de manera simultánea, por células operativas de la policía: la Secretaría de Seguridad Pública de la CDMX había hecho un seguimiento desde las cámaras.
Agentes que llevan la investigación revelan que Rosen Ferlini sabía que su amigo guardaba una fuerte cantidad de dinero en dólares y que pidió los desarmadores por si diera el caso de tener que desatornillar alguna caja de seguridad.
Para el periodista Héctor de Mauleón no queda claro qué se llevó Diego Sebastián Rosen Ferlini. Por qué no le importó que su imagen quedara registrada en una cámara, ni que el o los vigilantes del edificio lo vieran. Por qué después de asesinar a cuatro personas y una mascota, sencillamente regresó a su casa.
Y remató: el hecho del multihomicidio no sólo “sacudió, de tal modo, sino que cada uno de los puntos oscuros debe ser aclarado y explicado, hasta que no haya duda. ¿Qué pasó en el Grand Viure?


