Mientras el polémico Marx Arriaga Navarro cumple más de 72 horas atrincherado en su oficina de Avenida Universidad, transmitiendo en vivo y durmiendo en el suelo, la Secretaría de Educación Pública (SEP) ha dado un golpe de timón espectacular. Su reemplazo no es otro burócrata de escritorio, sino Nadia López García, una reconocida poeta indígena y pedagoga que promete cambiar la confrontación ideológica por la sensibilidad humanista.
Lo que comenzó como un despido administrativo el viernes 13 de febrero se ha convertido en un verdadero reality show. Arriaga, vistiendo la misma playera guinda desde hace tres días, se niega a entregar la Dirección General de Materiales Educativos bajo el argumento de ser víctima de una conspiración para borrar la memoria histórica y entregar la educación a los neoliberales.
Desde lo que él mismo ha bautizado como “las cloacas de la SEP“, el exfuncionario ha convocado a una insurrección magisterial, aunque su única compañía real han sido cajas de pizza y víveres que algunos seguidores logran pasarle a través del cerco de seguridad.
La presidenta Claudia Sheinbaum rompió el silencio y destapó la verdadera razón del conflicto, revelando que Arriaga se negó a acatar la orden directa de incluir a mujeres heroínas en los libros de historia.
La mandataria sentenció que los libros de texto no son patrimonio de una persona, dejando claro que la Nueva Escuela Mexicana se queda, pero el machismo editorial se va.
Nadia López García llega a la SEP
El contraste con la nueva titular no podría ser más drástico. Mientras Arriaga pelea con policías en la puerta, entra a escena Nadia López García, conocida como Nadia Ñuu Savi. Hija de jornaleros agrícolas migrantes de Oaxaca que creció en los campos de San Quintín, López García es poeta bilingüe y ganadora del Premio Nacional de la Juventud. Su misión será dar voz a los migrantes, a los indígenas y cumplir la tarea que Arriaga rechazó: visibilizar a las mujeres en la historia de México.
La SEP ya ha hecho oficial el nombramiento de Nadia López a partir de este lunes 16 de febrero. Mientras tanto, Arriaga sigue encerrado, rechazando ofertas de embajadas y exigiendo que lo saquen esposado para completar su narrativa de mártir. El drama continúa en el sexto piso de la SEP, pero la era de los libros como trinchera de guerra parece estar llegando a su fin para dar paso a la era de la poesía y la inclusión.
gph
