- La ceremonia de clausura del preescolar comunitario Niños Héroes, del CONAFE, se realizó únicamente para Javier Téz, un niño indígena ñuu savi (también conocido como yusabi), en la comunidad de El Coyul, Cochoapa el Grande
Javier, un niño indígena ñuu savi, se graduó como el único alumno del preescolar Niños Héroes, del Consejo Nacional de Fomento Educativo (CONAFE), en la comunidad de El Coyul, municipio de Cochoapa el Grande, Guerrero.
El menor, un niño indígena ñuu savi (también referido como yusabi), recibió sus documentos en una ceremonia organizada por los docentes exclusivamente para él, en la que no faltaron los honores a la bandera, presentaciones artísticas y el tradicional vals de graduación.
De acuerdo con videos difundidos en redes sociales, Javier bailó el vals acompañado por alumnas de otros grados y también participó en bailes folclóricos regionales junto con estudiantes de la primaria comunitaria.
Durante el evento estuvo acompañado por su madre, sus compañeros de preescolar y alumnos de primaria que asistieron como testigos de la ceremonia.
TAMBIÉN LEE: Edomex da apoyo al Autoempleo para el Bienestar de hasta 25 mil pesos; estas son las fechas y requisitos
Uno de los momentos de la clausura fue la lectura del poema “Fin de año”, previo a la entrega de documentos que marcó el cierre de su etapa preescolar.
La graduación del menor se viralizó en redes sociales, donde usuarios destacaron tanto la emotividad de la ceremonia como las condiciones en las que opera la educación en comunidades indígenas de Guerrero.
Una comunidad con dos escuelas
El Coyul es una comunidad indígena de poco más de mil habitantes ubicada en el municipio de Cochoapa el Grande, en la región Montaña de Guerrero. Según datos del INEGI, se encuentra a más de 12 horas de Chilpancingo y a aproximadamente dos horas de la cabecera municipal.
En El Coyul únicamente funcionan dos planteles de educación básica: el preescolar comunitario Niños Héroes, del CONAFE, del que egresó Javier, y la primaria bilingüe Ignacio Manuel Altamirano.
Más allá de la emotiva graduación, el caso de Javier ha visibilizado en redes sociales los desafíos que aún enfrentan las comunidades indígenas y rurales para acceder a la educación

