Mientras México se prepara para recibir parte del Mundial de Futbol 2026, distintos colectivos y medios han comenzado a reapropiarse de uno de los símbolos más reconocibles del torneo: las estampas estilo Panini. Pero en lugar de futbolistas o selecciones nacionales, las estampas muestran rostros de personas desaparecidas y mujeres buscadas por sus familias.
En Guadalajara, fichas de personas desaparecidas pegadas en postes, bardas y banquetas comenzaron a aparecer en calles del centro de la ciudad. Con estética inspirada en las estampas mundialistas, las imágenes muestran a jóvenes portando la camiseta de la Selección Mexicana y buscan interrumpir la normalización de una crisis que coloca a Jalisco como el estado con mayor número de personas desaparecidas en el país.
La intervención visual ocurre en un contexto alarmante: México supera las 132 mil personas desaparecidas y no localizadas, según el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas. Solo Jalisco concentra más de 15 mil casos.
El uso del lenguaje futbolero no es casual. En la antesala de un Mundial que tendrá a México como uno de sus países sede, colectivos y organizaciones han comenzado a utilizar elementos de la cultura popular para visibilizar ausencias que suelen quedar fuera de la conversación pública.
Otra de estas iniciativas fue impulsada recientemente por el medio feminista La Cadera de Eva junto con el colectivo Hasta Encontrarles CDMX. A través de un carrusel digital inspirado en álbumes mundialistas, ambas organizaciones difundieron estampas con los rostros de siete mujeres desaparecidas que siguen siendo buscadas por sus familias.

“Mientras nos preparamos para el Mundial 2026, miles de familias siguen jugando otro partido: el de la búsqueda de sus seres queridos”, señala la campaña difundida en redes sociales.
Cada ficha funciona como una ficha de búsqueda: incluye fotografía, nombre y datos básicos de las mujeres desaparecidas, trasladando al lenguaje visual del fútbol una crisis atravesada por violencia de género, impunidad y ausencia institucional.
La propuesta también dialoga con un problema más amplio. Aunque la desaparición de personas afecta a distintos sectores de la población, colectivos de búsqueda y organizaciones feministas han alertado sobre patrones específicos de violencia contra mujeres y adolescentes desaparecidas, así como las dificultades que enfrentan sus familias para acceder a investigaciones efectivas.
El recurso de las estampas no es exclusivo de México. En Argentina, la organización H.I.J.O.S. Capital lanzó junto con el artista Ariel Cuadra el álbum Madres y Abuelas, un proyecto de estampas dedicado a integrantes históricas de Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, en el marco de los 50 años del golpe militar de 1976. En lugar de futbolistas, el álbum reúne rostros de mujeres que encabezaron durante décadas la búsqueda de personas desaparecidas durante la dictadura argentina.

Aunque responden a contextos distintos, ambos casos parten de una lógica similar: usar un objeto asociado a la infancia, al coleccionismo y a la euforia futbolera para disputar memoria y atención pública.
Mientras el Mundial 2026 avanza como promesa de celebración, turismo y espectáculo, estas iniciativas colocan otra conversación en el centro: la de quienes siguen faltando.


