- Durante la Segunda Reunión de Beneficencias Públicas, el gobernador reafirmó su compromiso con el modelo bioético y el “Humanismo Mexicano” impulsado por la presidenta Claudia Sheinbaum.
- En una alianza estratégica con el SEDIF y la Beneficencia Pública Nacional, se distribuyeron sillas de ruedas, andaderas, lentes y aparatos auditivos para combatir la marginación.
Bajo la premisa de consolidar un gobierno bioético y traducir el “Humanismo Mexicano” en justicia social tangible, el gobernador de Puebla, Alejandro Armenta Mier, encabezó la Segunda Reunión de Beneficencias Públicas e Instituciones Homólogas 2026. Durante el encuentro, que sirvió como un espacio estratégico para rediseñar políticas públicas incluyentes, el mandatario estatal subrayó que el ejercicio del poder solo adquiere virtud cuando se pone al servicio de los sectores históricamente marginados. En sinergia con la Administración del Patrimonio de la Beneficencia Pública (APBP) y la labor del Sistema Estatal DIF, liderado por Ceci Arellano, la administración reafirmó su absoluta alineación con el proyecto de salud y bienestar trazado desde la Presidencia de la República.
El cónclave evidenció la urgencia de abordar la discapacidad no solo como una condición física, sino como un desafío crítico de salud pública estrechamente ligado a la pobreza. Frente a una realidad de 8.8 millones de mexicanos con alguna discapacidad, directivos del Instituto Nacional de Rehabilitación (INR) y del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) delinearon la nueva arquitectura sanitaria del país. Alineados al Plan Nacional de Desarrollo 2025-2030, anunciaron la ejecución de un análisis inédito sobre las limitaciones funcionales a nivel estatal y la consolidación de un sistema de coordinación interinstitucional que busca erradicar la discriminación, garantizar la atención especializada en menor tiempo y tratar la inclusión como un derecho inalienable.
Más allá del discurso institucional, la jornada se materializó en una transformación real para miles de familias poblanas gracias a la distribución de 4 mil 099 apoyos funcionales en lo que va del año. A través de la entrega directa de sillas de ruedas, cojines antiescaras, andaderas, auxiliares auditivos y lentes, habitantes de municipios como San Martín Texmelucan, Huixcolotla y la capital recuperaron su movilidad y autonomía. Tal como lo relató Aurelia García, quien recibió una silla de ruedas especializada tras una lesión medular, estas herramientas rompen con la frialdad de las estadísticas para devolver la dignidad y demostrar el verdadero rostro de la solidaridad institucional en la entidad.


