Este lunes 2 de febrero de 2026, la presidenta Claudia Sheinbaum dio banderazo junto con la jefa de gobierno, Clara Brugada y la gobernadora del Estado de México, Delfina Gómez al concluir la última etapa del Tren Interurbano México-Toluca, conocido como “El Insurgente”.
El sistema ferroviario completa sus 57.7 kilómetros de longitud, uniendo finalmente el Valle de Toluca con el poniente de la Ciudad de México.
Lo que comenzó en 2014 como el proyecto insignia del sexenio de Enrique Peña Nieto, proyectado para terminarse en 2018 con una inversión de 38,000 millones de pesos, terminó convirtiéndose en un desafío de tres administraciones.
Tras 12 años de construcción, la inversión final ascendió a poco más de 141,000 millones de pesos, casi cuatro veces el costo inicial. El proyecto también enfrentó una fuerte oposición vecinal en colonias como El Capulín, donde residentes aún denuncian daños estructurales en sus viviendas.
Conectividad y Estaciones
El tren cuenta con un total de 7 estaciones, distribuidas entre el Estado de México y la CDMX:
- Estado de México: Zinacantepec, Toluca Centro, Metepec y Lerma.
- Ciudad de México: Santa Fe, Vasco de Quiroga y Observatorio.
- Observatorio: Conectará con la Línea 1 del Metro (y a futuro con la Línea 12) y la Terminal de Autobuses Poniente.
- Vasco de Quiroga: Ofrece conectividad con la Línea 3 del Cablebús, facilitando el acceso a la zona de Santa Fe y sus alrededores.
El servicio operará con una flota de hasta 20 trenes, cada uno con capacidad para 719 pasajeros.
El recorrido completo de punta a punta se estima en 50 a 60 minutos, reduciendo significativamente los traslados que en hora pico pueden tomar hasta dos horas por carretera.
Costos del viaje:
- Mínimo: $15 pesos (trayecto corto dentro de una misma zona).
- Tramo Santa Fe – Observatorio: $25 pesos.
- Recorrido total (Zinacantepec a Observatorio): $100 pesos.
- Los pagos se realizan a través de la Tarjeta de Movilidad Integrada.
Al ser un transporte eléctrico, se estima que evitará la emisión de más de 13,000 toneladas de CO2 al año y reducirá el flujo de vehículos en la autopista México-Toluca.
Además, es el primer tren de pasajeros de este tipo en México que utiliza un Puente Atirantado en curva, diseñado específicamente para librar zonas ecológicas y barrancas profundas en la zona de Santa Fe.
Aunque los trenes pueden alcanzar una velocidad máxima de 160 km/h, operarán a un promedio de 90 km/h y una máxima comercial de 120 km/h.
Se prevé que el paso de los trenes sea de cada 5 a 7 minutos en horas de alta demanda debido a que el sistema transportará a más de 230,000 personas diariamente cuando opere a su máxima capacidad.
