- El expolicía federal Luis Cárdenas Palomino completó su sentencia de cinco años por el caso de tortura contra la familia Vallarta; permanecerá encarcelado para enfrentar las acusaciones de omisión en el tráfico de armas
Luis Cárdenas Palomino, exdirector de Seguridad Regional de la extinta Policía Federal y mano derecha de Genaro García Luna, exsecretario de Seguridad en el gobierno de Felipe Calderón, cumplió su condena de cinco años y tres meses por el delito de tortura. Sin embargo, Cárdenas Palomino continuará en prisión debido a que enfrenta acusaciones por omisión en el tráfico de armas relacionadas con el caso “Rápido y Furioso”.
La condena por tortura, que el sentenciado cumplió en el primer minuto de la madrugada de este martes 6 de octubre, derivó de las agresiones cometidas contra cuatro personas: Mario Vallarta y Sergio Cortés Vallarta, hermano y sobrino de Israel Vallarta, así como los hermanos Eduardo y Ricardo Estrada.
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Cárdenas Palomino fue detenido en 2021
Las autoridades detuvieron a Cárdenas Palomino el 5 de julio de 2021, en Naucalpan, Estado de México y un juez emitió la sentencia en 2025 por estos actos.
Luis Cárdenas Palomino fue ingresado en esa ocasión al penal del Altiplano y en el 15 de agosto de 2025 fue enviado al penal del Centro Federal de Rehabilitación Psicosocial (Ceferepsi), en Morelos.
De acuerdo con los reportes, la familia Vallarta expresó inconformidad por el tiempo de la pena, la cual calificaron como mínima, pero el Tribunal de Apelaciones aún no emite un posicionamiento.
Actualmente, tanto Mario como Sergio permanecen en prisión, ya que la autoridad los acusa de pertenecer a la presunta banda de “Los Zodíaco”, a pesar de que Israel Vallarta y Florence Cassez ya lograron su libertad.
El origen de las detenciones vinculadas a la familia Vallarta se remonta a la madrugada del 9 de diciembre de 2005 en el rancho Las Chinitas, donde las autoridades de seguridad orquestaron el montaje televisivo de la presunta detención en flagrancia de una banda de secuestradores.
En aquel momento, Cárdenas Palomino fungía como director de investigación de la Agencia Federal de Investigación (AFI) y llamó a la prensa para cubrir el arresto.
Posteriormente, en 2012, la Policía Federal detuvo a los familiares de Israel Vallarta, quienes sufrieron las torturas que motivaron la condena contra el exmando policial.

Operativo “Rápido y Furioso” frena su liberación
Aunque la autoridad judicial giró la orden de aprehensión por las torturas en 2020 y los agentes arrestaron al exfuncionario un año después, este no representa el único proceso legal en su contra.
La Fiscalía General de la República (FGR) lo acusa de omisión dentro de la operación Rápido y Furioso, desarrollada entre 2009 y 2011, cuando la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos de Estados Unidos (ATF) permitió la salida de 2,500 armas ilegales hacia México.
Según la acusación ministerial, García Luna, Cárdenas Palomino y otros funcionarios tenían conocimiento de este operativo y sabían que el grupo criminal liderado por Joaquín Guzmán Loera recibió el armamento, pero no realizaron acciones para impedirlo.
En enero de 2022, mientras el exmando policial permanecía en el penal de Almoloya, un juez otorgó la orden de aprehensión por este caso.
Aunque una jueza desestimó la causa dos años después al considerar que la FGR no aportó evidencias suficientes, en junio de 2025, un Tribunal Colegiado de Apelación en Sonora revocó dicha decisión, determinó que existen elementos para continuar el proceso y dictó prisión formal.
Cárdenas Palomino tramitó un amparo, pero un tribunal en Tijuana le negó la protección judicial, razón por la que el acusado sigue en la cárcel.

Acusaciones internacionales y antecedentes
A la par de los procesos en territorio mexicano, el Departamento de Justicia de Estados Unidos acusó en 2020 a Cárdenas Palomino, junto a Genaro García Luna y Ramón Pequeño, por presuntos vínculos con el narcotráfico. La Fiscalía en el este del estado de Nueva York les imputa colaborar con el Cártel de Sinaloa para traficar droga desde el año 2001.
Durante dos décadas, estos tres funcionarios ocuparon posiciones de poder en las oficinas de seguridad federales, principalmente durante los gobiernos de Vicente Fox y Felipe Calderón.
En 2024, un juez estadounidense dictó una sentencia de 38 años de cárcel contra García Luna por narcotráfico y delincuencia organizada en la misma corte de Nueva York.

