¿70 años de cárcel? Erika “N” podría no volver a salir de prisión tras el feminicidio de Carolina Flores

  • Erika María “N”, señalada como la probable responsable del feminicidio de Carolina Flores, fue detenida en Venezuela tras una operación coordinada entre autoridades mexicanas, la Interpol y corporaciones venezolanas.

La captura ocurrió días después del asesinato de la ex reina de belleza de 27 años, ocurrido el pasado 15 de abril en un departamento de Polanco, en la alcaldía Miguel Hidalgo.

La Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México informó que, tras abrir la investigación por feminicidio, logró obtener una orden de aprehensión apenas un día después de presentada la denuncia.

Posteriormente, en coordinación con la Fiscalía General de la República, se gestionó una Notificación Roja de Interpol que permitió su localización internacional y posterior detención en Caracas.

Actualmente, Erika “N” permanece bajo custodia de autoridades venezolanas mientras avanzan las gestiones necesarias para formalizar su extradición a México. Sin embargo, además de la captura internacional, el caso abrió otra discusión: la dimensión de la condena que podría enfrentar si es declarada culpable.

Especialistas consultados sobre el proceso señalan que la acusación por feminicidio contempla penas severas dentro del sistema penal mexicano.La abogada Guadalupe Martínez explicó durante una participación en el programa Hoy de Televisa que la sanción mínima prevista sería de 35 años de prisión, mientras que la máxima podría alcanzar los 70 años. 

La situación jurídica podría agravarse todavía más

De acuerdo con la especialista, el Ministerio Público también tendría que investigar posibles omisiones por parte de Alejandro Sánchez, esposo de Carolina Flores e hijo de la acusada, debido a cuestionamientos sobre la atención inmediata después del ataque. En caso de acreditarse participación conjunta o agravantes adicionales, la pena podría incrementarse hasta alcanzar un máximo de 92 años de prisión. 

El feminicidio ocurrió dentro del departamento donde Carolina vivía junto a su esposo y su hija menor de edad. Peritajes integrados a la carpeta de investigación documentaron que la joven recibió 12 impactos de bala: seis en la cabeza y seis en el tórax. 

Desde las primeras horas de la investigación, las autoridades centraron las sospechas en Erika María “N”, luego de que el esposo de la víctima la señalara como presunta responsable material del crimen.

Además, grabaciones incorporadas al expediente habrían registrado momentos posteriores al ataque y la salida de la mujer del inmueble con equipaje, fortaleciendo la hipótesis de una huida planificada. 

Las investigaciones también reconstruyeron parte de la ruta de escape. Tras abandonar México, Erika “N” viajó primero a Panamá y posteriormente ingresó a Venezuela. Inicialmente no pudo ser detenida porque aún no existía una ficha roja internacional activa. Sin embargo, autoridades venezolanas lograron retenerla después de un altercado con policías locales mientras llegaban los documentos oficiales para su captura internacional.

El caso generó indignación pública tanto por la brutalidad del feminicidio como por el perfil de la víctima. Carolina Flores, originaria de Baja California, había sido coronada como Miss Teen Universe de la entidad en 2017 y mantenía presencia en redes sociales.

También volvió a colocar en el centro de la conversación pública la violencia feminicida en México y los niveles de impunidad que históricamente han rodeado estos casos. Aunque hoy el expediente concentra atención mediática, cooperación internacional y posibles condenas históricas, organizaciones civiles recuerdan que la mayoría de los feminicidios en el país continúan enfrentando investigaciones lentas, revictimización institucional y escaso seguimiento judicial.

Paula Pissaco

Scroll al inicio