La presidenta de México aseguró que la negativa de la oposición no representa una derrota y mostró en la mañanera del pueblo un paquete de modificaciones a leyes secundarias que no requieren mayoría calificada.
Tras no alcanzar la mayoría calificada necesaria en la Cámara de Diputados para una reforma constitucional, la presidenta Claudia Sheinbaum dio un paso al frente al presentar su “Plan B” en materia político-electoral. La mandataria afirmó que este movimiento no debe leerse como un fracaso, sino como una estrategia para avanzar en la austeridad y democratización de las instituciones del país.
El freno constitucional
La propuesta original de Sheinbaum buscaba modificar la Constitución para transformar de fondo al Instituto Nacional Electoral (INE) y reducir el número de legisladores plurinominales. Sin embargo, la oposición mantuvo su postura, impidiendo que el partido oficialista y sus aliados alcanzaran las dos terceras partes de los votos requeridos.
Ante este escenario, Sheinbaum optó por un plan B, que solo requiere de una mayoría simple para ser aprobadas, número con el que el bloque de la Cuarta Transformación sí cuenta.
¿En qué consiste el Plan B?
Aunque el alcance es menor al de una reforma, el paquete legislativo presentado por Sheinbaum busca implementar cambios significativos en la estructura operativa del sistema electoral:
1. Reducción presupuestaria: Ajustes en el gasto operativo del INE y de los tribunales electorales.
2. Compactación administrativa: Eliminación de duplicidad de funciones en áreas técnicas del organismo electoral.
3. Voto en el extranjero: Facilitar los mecanismos para que los mexicanos residentes fuera del país puedan ejercer su derecho al voto de manera digital y más directa.
4. Límites a la interpretación: Acotar las facultades del INE y del Tribunal Electoral para sancionar candidaturas, un punto que ha sido foco de fricción constante.
“No es una derrota”
Durante la mañanera del pueblo, Sheinbaum fue enfática al señalar que la esencia de su proyecto sigue vigente. “No es una derrota, es la reafirmación de nuestro compromiso con el pueblo. Si la oposición decide bloquear los cambios constitucionales, nosotros utilizaremos las vías legales disponibles para garantizar que no haya instituciones de privilegios”, declaró la mandataria.
Reacciones y futuro legal
Mientras los simpatizantes del gobierno celebran la rapidez de respuesta de la presidenta, la oposición y diversos analistas advierten que este “Plan B” podría enfrentar una batalla legal en la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Se anticipa que, al igual que en sexenios anteriores, se presenten recursos de inconstitucionalidad bajo el argumento de que las leyes secundarias no pueden contravenir los principios establecidos en la Carta Magna.
Se espera que la discusión del Plan B en las comisiones de la Cámara de Diputados comience de manera inmediata, con la intención de que sea aprobado en el actual periodo ordinario de sesiones.
