- El Metro retirará las celosías deterioradas en estaciones como Viaducto, pero asegura que el diseño original será respetado con nuevos materiales.
- Usuarios lamentan la desaparición temporal de los vitrales de colores que transformaban la luz en pasillos y escaleras y que, dicen, ya eran parte del paisaje urbano
La rehabilitación integral de la Línea 2 del Sistema de Transporte Colectivo Metro abrió un nuevo debate entre usuarios luego de que comenzaran a retirarse los característicos vitrales de colores en estaciones exteriores como Viaducto y General Anaya.
Durante los últimos días, personas que utilizan la línea señalaron en redes sociales que los paneles de vidrio azul celeste, amarillo ámbar y rojo cereza, que filtraban la luz sobre escaleras y pasillos, estaban siendo desmontados, lo que muchos consideraron una pérdida para el paisaje urbano del Metro capitalino.
Ante las críticas, las cuentas oficiales del Metro informaron que los trabajos forman parte de una rehabilitación arquitectónica integral y que en la estación Viaducto se sustituirán las celosías conservando su diseño original.
De acuerdo con el organismo, las piezas actuales presentan deterioro avanzado provocado por factores ambientales, con fracturas, filtraciones y acumulación de suciedad; incluso algunas ya habían sido reemplazadas anteriormente por acrílico. También precisó que estos elementos no cuentan con protección patrimonial, por lo que pueden actualizarse con materiales más duraderos y seguros.
Las obras comenzaron el 9 de febrero y están coordinadas por el Metro y la Secretaría de Obras y Servicios, con el objetivo de concluir antes de junio.
Durante este periodo habrá ajustes en la operación de la línea, con cierres anticipados y afectaciones parciales en estaciones como San Antonio, Chabacano y Viaducto. Mientras avanzan los trabajos, usuarios mantienen la discusión sobre el valor simbólico de los vitrales, recordando cómo el paso de la luz coloreada formaba parte de la experiencia cotidiana del Metro.

