La presidenta Claudia Sheinbaum adelantó que revisará la redacción final de la iniciativa antes de enviarla al Congreso este martes 17 de marzo; la propuesta plantea recortes en congresos locales y ayuntamientos para generar ahorros y destinarlos a obras y servicios municipales
Las dirigencias de Morena, el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) y el Partido del Trabajo (PT) alcanzaron un acuerdo para impulsar el “Plan B” de la reforma electoral, luego de que la propuesta inicial del gobierno federal no consiguiera la mayoría calificada necesaria en el Congreso.
La decisión marca un nuevo intento del oficialismo por avanzar en cambios al sistema político mexicano, ahora mediante modificaciones que no requieren reformas constitucionales. El consenso se concretó después de cuatro días de reuniones entre dirigentes partidistas y legisladores en la Secretaría de Gobernación. La dirigente nacional de Morena, Luisa María Alcalde, calificó el pacto como un “momento importante” para avanzar hacia un modelo político con mayor austeridad y eficiencia institucional.
Los dirigentes del PVEM y del PT, quienes habían mostrado reservas resistencia en la votación anterior, manifestaron su respaldo a la nueva propuesta al considerar que el ajuste no afecta la pluralidad política ni la competencia electoral. Por su parte, el coordinador de los diputados de Morena, Ricardo Monreal, celebró la unidad dentro de la coalición oficialista y sostuvo que el acuerdo confirma la decisión de seguir adelante con el proceso de transformación.
“También confirma que cuando se privilegia el interés nacional por encima de las diferencias, la unidad se convierte en la mayor fortaleza de un proyecto político progresista. Hoy retomamos el camino de la unidad para fortalecer nuestra coalición y cerrar filas en torno a nuestra presidenta, quien todos los días enfrenta con responsabilidad y carácter los desafíos internos y las presiones del exterior”, señaló tras el cierre de las negociaciones
¿En qué consiste el “Plan B” de la reforma electoral?
A diferencia de la iniciativa constitucional presentada originalmente, el nuevo paquete de cambios se centra en reducir privilegios en los congresos locales y municipios, combatir la corrupción, eliminar el fuero, promover la austeridad republicana y reorientar recursos públicos a programas sociales.
Los puntos clave incluyen:
• Tope presupuestal: establecimiento de límites al gasto de los congresos estatales y a las remuneraciones de legisladores locales.
• Menos regidurías: reducción del número de regidores en los ayuntamientos del país.
• Ahorro estimado: el gobierno calcula que las medidas generarán un ahorro de 4 mil millones de pesos.
• Destino de los recursos: los recursos se destinarán exclusivamente a obra pública, agua potable, drenaje y servicios municipales básicos.
• Consultas ciudadanas: fortalecimiento de los mecanismos de participación ciudadana y la posibilidad de adelantar la consulta de revocación de mandato para 2027.
El siguiente paso en el Congreso
Este lunes 16 de marzo, la presidenta Claudia Sheinbaum informó que revisará la redacción final de la iniciativa junto con la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, antes de enviarla formalmente al Congreso. El envío del proyecto está previsto para este martes 17 de marzo, lo que daría inicio al proceso legislativo en ambas cámaras.
Aunque el “Plan B” no incluye cambios constitucionales —como la eliminación de diputados plurinominales o la reducción directa del presupuesto a partidos políticos—, la mandataria adelantó que su gobierno no “quitará el dedo del renglón” y seguirá impulsando esas propuestas en el futuro.
Con el respaldo de Morena y sus aliados parlamentarios, se prevé que la iniciativa avance con rapidez en el Congreso, lo que permitiría al oficialismo recuperar impulso político tras el revés legislativo de la semana pasada.
