En el marco del 97 aniversario del Partido Revolucionario Institucional (PRI), el dirigente nacional del partido, Alejandro “Alito” Moreno Cárdenas, lanzó un enérgico llamado a las fuerzas políticas del país, incluyendo a los aliados tradicionales de Morena, para frenar lo que calificó como una “locura” de reforma electoral que busca “dinamitar la democracia”.
Un llamado más allá de la oposición tradicional
Durante la sesión del Consejo Político Nacional, Moreno Cárdenas convocó al PAN y a Movimiento Ciudadano (MC) a consolidar un gran frente opositor rumbo a las elecciones de 2027, sino que extendió la invitación de manera directa al Partido del Trabajo (PT) y al Partido Verde Ecologista de México (PVEM).
El líder priista instó a los aliados de la Cuarta Transformación a unirse a la oposición para salvar a la México, argumentando que la propuesta enviada por el Ejecutivo federal —a la cual tildó de “Ley Maduro”— posee tintes “fascistas” y busca debilitar al árbitro electoral para perpetuar un régimen.
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Críticas a la gestión de Morena
En su discurso, Moreno fue tajante al señalar que el gobierno actual atenta contra las reglas del juego democrático tras haber avanzado en la desaparición de organismos autónomos y la reforma al Poder Judicial.
“Hoy buscan destruir la democracia, debilitar y acabar al árbitro electoral, y tratar de desaparecer a la oposición. Modificar el sistema electoral desde el poder, con prisas y sin consenso”, afirmó el dirigente ante la militancia.
Además de la materia electoral, Moreno Cárdenas arremetió contra la gestión federal en otros rubros:
Seguridad: Acusó al gobierno de pactar con grupos criminales, llevando al país a “los momentos más oscuros de su historia”.
Salud: Criticó la incapacidad de la administración actual, señalando que han revivido enfermedades previamente erradicadas, como el sarampión, por falta de vacunas.
Estrategia rumbo a 2027
El dirigente del PRI aseguró que, si la oposición y las fuerzas disidentes se mantienen unidas, tienen la capacidad real de ganar 10 entidades en los comicios del próximo año y contar con los votos necesarios en el Congreso para bloquear la reforma.
Finalmente, anunció que el PRI cerrará filas tanto en la Cámara de Diputados como en el Senado para rechazar la iniciativa, asegurando que su partido no dará un paso atrás a pesar de los “ataques” recibidos desde el poder.
