Política & Fútbol: goles que no deben olvidarse

El gol de José Luis Chilavert que cruzó medio mundo, la tijera quirúrgica de Manuel Negrete en el Mundial de 1986, el desaforado escorpión de René Higuita bajo las luces de Wembley: obras de arte grabadas con letras de oro en la historia del futbol. Inolvidables. Pero también existen otras jugadas: la filigrana del minuto 51 en un partido de la jornada seis, el regate que nos levantó del asiento durante dos minutos y después desapareció para siempre. Pequeños milagros confinados al olvido.

La solidaridad no puede durar lo que dura una tendencia: no debe pasar como un destello cualquiera en la pantalla, sino quedar en la historia como esas anotaciones que el tiempo no borra.

Hace apenas unos días, México remó a favor del pueblo cubano. Ante las amenazas de sanciones comerciales por enviar ayuda humanitaria desde el gobierno, el siempre solidario pueblo mexa respondió como un equipo de bajo presupuesto que disputa la final con el corazón clavado en la cancha. De boca en boca corría una frase: la verdadera ayuda no es dar lo que sobra, sino compartir lo que también hace falta.

Mientras tanto, no faltaron las consignas feroces que preguntaban por qué ayudar a Cuba si aquí también hacía falta. Son casi siempre los mismos que escondieron su solidaridad cuando las lluvias de octubre castigaron Veracruz, Puebla e Hidalgo. A esos apátridas habría que recordarles que quienes hemos estado siempre de este lado, apoyamos entonces y apoyaremos ahora: para México y también para la isla. De ellos no se espera un grano de sal ni aquí ni allá. Basta recordar aquel octubre. Los legisladores de Morena en el Congreso capitalino donaron un mes de su salario (como también lo hicieron ahora) y desafiaron a la derecha a desprenderse de sus sueldos en favor de nuestros connacionales. No hubo respuesta. Ni entonces ni ahora. Critican el apoyo que ellos no están dispuestos a dar ni por los suyos.

La resistencia del pueblo cubano merece recordarse como el gol imposible de Roberto Carlos en el 97 o la bolea mágica de Zidane en 2002: una jugada que no se borra aunque pasen los años. Los expertos aseguran que ningún país del mundo soportaría el bloqueo de Estados Unidos contra Cuba.
La solidaridad no es un meme ni una tendencia pasajera. Algunos destellos futbolísticos se pierden irremediablemente, pero otros nacen para perdurar. La solidaridad debe ser uno de ellos.

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