“No me venció la ansiedad”: la recuperación de Luz María en el IMSS

  • Atendida en el Instituto Mexicano del Seguro Social, una profesora jubilada logró superar un cuadro severo de ansiedad y deterioro funcional; la intervención de especialistas del Hospital de Psiquiatría Morelos permitió mejorar más del 90% de sus síntomas

La ansiedad severa llevó a Luz María, profesora jubilada, a un profundo deterioro emocional que afectó su vida familiar y cotidiana, pero tras más de cinco años de atención especializada en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), hoy ha logrado recuperar estabilidad, autonomía y bienestar.

La paciente fue atendida en la Unidad Médica Complementaria de Alta Especialidad del Hospital de Psiquiatría Morelos, donde especialistas implementaron un tratamiento integral para atender su condición.

El subdirector médico de la unidad, Hugo Alberto Andriano Vicencio, explicó que la paciente ingresó con un cuadro de ansiedad severa que ya había impactado diversas áreas de su vida. Además de conflictos en el ámbito familiar y social, presentaba abandono de actividades que antes disfrutaba y dificultades en aspectos básicos del autocuidado.

El deterioro se desarrolló en un contexto de estrés prolongado, donde influyeron problemas económicos y la carga emocional de convertirse en cuidadora principal de su esposo tras enfrentar graves problemas de salud, incluidos dos infartos y un evento cerebral.

Atención integral en salud mental

Durante su tratamiento, Luz María participó en un programa multidisciplinario que incluyó atención en psiquiatría, psicología, psico-geriatría, nutrición y electrofisiología.

“La paciente tuvo una mejoría importante de sus síntomas hasta más del 90 por ciento de ellos, lo que generó una recuperación notable de su funcionalidad”, explicó el doctor Andriano Vicencio.

Actualmente continúa en seguimiento por psico-geriatría con un pronóstico favorable, resultado —dijo el especialista— de su constancia para seguir las indicaciones médicas, así como las recomendaciones de autocuidado y alimentación.

Antes de llegar al hospital del IMSS, Luz María había buscado apoyo psicológico en el ámbito privado; sin embargo, su evolución fue limitada hasta que inició atención con el equipo especializado del Seguro Social.

“Me atendió un gran médico, él me escuchó, lo entendí, me dio buenos consejos, uno de ellos fue ‘no te voy a cambiar tu vida, te voy a llevar a sobrellevarla’”, recordó.

Foto: IMSS

Con el paso del tiempo, las crisis disminuyeron, su estabilidad emocional mejoró y su vida cotidiana comenzó a transformarse. Uno de los cambios más visibles fue la reducción gradual de su medicación, que actualmente representa solo una cuarta parte de la dosis que necesitaba al inicio del tratamiento.

Para Luz María, los cambios más significativos se reflejan en gestos cotidianos. “Ahora me baño diario, me arreglo, aunque no salga, pero me arreglo, me quiero sentir bonita”, comentó.

La paciente también invitó a las personas que enfrentan dificultades emocionales a buscar ayuda profesional y recordó que la salud mental es tan importante como la física. “Ir con un psicólogo o psiquiatra no significa estar loco ni ser débil”, señaló.

Hoy, mientras continúa su proceso terapéutico, Luz María reconoce los avances alcanzados y se califica con un “ocho” en su recuperación y afirma que su experiencia demuestra que, con atención especializada y perseverancia, es posible reconstruir la vida después de una crisis emocional.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio