Cabeza de Vaca, prófugo y denunciado ante la Corte Penal Internacional, aparece junto al diputado que pidió intervención extranjera y a una legisladora acusada de sabotear el Congreso.
Xóchitl Bravo denuncia que Raúl Torres y Tania Larios abandonaron su trabajo en el Congreso de la CDMX pese a que había sesión.
Una fotografía difundida esta mañana desde el Capitolio de Estados Unidos mostró a tres figuras de la derecha mexicana (Francisco García Cabeza de Vaca, Raúl Torres y Tania Larios) presumiendo una supuesta “agenda de trabajo” en Washington. La imagen, sin embargo, reunió perfiles marcados por una carrera pública, una trayectoria que simboliza lo peor de la vieja política: un exgobernador señalado por graves violaciones a derechos humanos; un diputado que ha pedido abiertamente la intervención extranjera en México; y una legisladora que fue exhibida por violentar las instalaciones del Congreso de la Ciudad de México.
En contraste con el discurso que intentaron proyectar, apareció la denuncia pública de la coordinadora de Morena en el Congreso capitalino, Xóchitl Bravo, quien reprochó que Larios y Torres faltaran a su trabajo pese a que este día había sesión. Además, la morenista hizo énfasis en que el “diputado migrante” no cumple su labor como tal:
“El diputado que anda por allá y se hace llamar ‘migrante’ no representa a nadie. No representa a la comunidad migrante que hoy está siendo agredida en redadas contra mujeres, hombres, niñas, niños y jóvenes. Mientras nuestros paisanos son perseguidos y violentados, él va a ponerse del lado de quien lo está haciendo. Eso no es defender a los migrantes: es ir de lamebotas de Trump. A los migrantes se les representa con dignidad, no con sumisión”.
El caso más grave es el de Francisco García Cabeza de Vaca, exgobernador de Tamaulipas y hoy prófugo, contra quien ya fue presentada una denuncia ante la Corte Penal Internacional por presuntos crímenes de lesa humanidad, que incluyen ejecuciones extrajudiciales, desapariciones forzadas y tortura durante su administración.
A su lado aparece Raúl Torres, el llamado “diputado migrante” del PAN, quien en tribuna ha exigido que Estados Unidos intervenga en México, ha elogiado a Donald Trump y hasta ha imitado su baile en público, pese a que el propio gobierno estadounidense es señalado por violentar derechos de personas migrantes. Completa el cuadro Tania Larios, diputada del PRI, recordada por el episodio en el que fue grabada escalando la cabina de audio del Congreso capitalino para apagar micrófonos, romper cables y frenar un debate, un acto que fue calificado por sus colegas como una agresión directa a la institución.
El viaje de los tres no solo ocurre en medio de esas trayectorias, sino también cuando Donald Trump vuelve a estar bajo escrutinio por los documentos del caso Epstein, que recogen denuncias sobre presuntos vínculos con el pederasta. La imagen recoge una postal del cinismo político: la derecha mexicana más cuestionada aparece unida para acercarse a un personaje hoy señalado en todo el mundo, en un gesto que contrasta con cualquier idea de patriotismo y representación pública.
