La detención del expríncipe Andrés vuelve a colocar bajo la lupa las acusaciones de abuso sexual ligadas al caso Epstein; la policía británica mantiene registros y confirma que la investigación sigue en curso
En medio del escándalo por su relación con el financiero estadounidense y pedófilo fallecido Jeffrey Epstein, el expríncipe Andrés Mountbatten-Windsor, hermano del rey británico Carlos III, fue detenido este jueves en el condado de Norfolk, al este de Inglaterra, bajo sospecha de mala conducta en un cargo público.
De acuerdo con la Policía del Valle del Támesis, agentes acudieron por la mañana a la finca de Sandringham, donde reside el exduque de York, y lo trasladaron a una comisaría local, donde permanece retenido. La corporación indicó que la investigación continúa activa.
La detención se produce tras la divulgación de correos por el Departamento de Justicia de Estados Unidos que señalan que el expríncipe habría facilitado a Epstein documentos sensibles del gobierno británico, y que, días antes, la policía había informado que evaluaba ese material para decidir si abría una investigación penal.
En un comunicado, las autoridades precisaron que el arresto se realizó “bajo sospecha de mala conducta en un cargo público” y que se llevan a cabo registros en domicilios de Berkshire y Norfolk. También pidieron cautela en la difusión de información para evitar desacato judicial.
Medios británicos difundieron imágenes de un convoy policial llegando a Wood Farm, una casa de campo dentro de los terrenos de Sandringham donde Andrés se había instalado recientemente tras abandonar Royal Lodge por problemas con el pago de la renta.
La detención representa el episodio más reciente en la crisis del duque de York y lo coloca como el primer miembro de alto rango de la familia real británica arrestado en la era moderna.
Caso Epstein salpica al príncipe Andrés
La fallecida Virginia Giuffre denunció en 2014 que fue llevada al Reino Unido cuando era menor y obligada a mantener relaciones sexuales con el príncipe, acusación que él siempre ha negado.
El escándalo se remonta a 2015, cuando la BBC reveló la denuncia presentada por Giuffre en Florida. En 2019, nuevas imágenes publicadas por el Daily Mail reavivaron la controversia y llevaron al príncipe a retirarse de la vida pública el 20 de noviembre de ese año.
En enero de 2022, la reina Isabel II le retiró los títulos militares y patrocinios reales. Un mes después, Andrés alcanzó un acuerdo extrajudicial con Giuffre por unos 14 millones de euros, lo que permitió archivar el caso civil en Nueva York.
Giuffre fue hallada muerta en abril de 2025 en Australia tras un presunto suicidio.
gph
